Porque la estupidez no tiene límites… he aquí una nueva prueba de ello

Los test y pruebas de destrucción de productos se han popularizado a tal nivel que lo que realmente importa ya no es comprobar la resistencia del dispositivo en situaciones que pueden ocurrirnos cotidianamente, sino ver hasta qué punto es posible machacar un producto de miles de euros, y cuanto mayor sea el destrozo y mayor sea su precio mejor. Lo que os traemos a continuación es auténtico caviar para todos aquellos que disfrutan de este tipo de prácticas.

Pocas veces tenemos la oportunidad de ver cómo se destruye un dispositivo de 10.000 dólares en cuestión de segundos, así que el popular usuario de YouTube TechRax ha querido poner remedio trayéndonos este vídeo. En él se utiliza un Apple Watch Edition fabricado en oro de 18 quilates con una correa Sport con incrustaciones de oro. ¿Su precio en España? 11.000€.

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En la última prueba de destrucción que nos trae TechRax se han utilizado dos imanes de neodimio increíblemente potentes. Tal es la fuerza de atracción de estas dos piezas que es necesario utilizar palos para acercarlas mutuamente, pues manipularlas directamente resulta muy peligroso debido a la gran fuerza magnética que poseen estos gigantescos imanes.

En medio de ellos se encontraba el Apple Watch Edition, una pieza fabricada en oro macizo, cristal de zafiro y cerámica, materiales increíblemente resistentes que sin embargo poco han podido hacer ante la potencia de los dos imanes. Como podéis apreciar en el vídeo que os dejamos justo debajo, la pantalla queda completamente partida y despegada de la caja del reloj, así como la parte trasera de cerámica se encuentra resquebrajada por múltiples partes.

La fuerza de los dos imanes consigue romper por completo la pantalla de zafiro y la cubierta de cerámica

Este tipo de vídeos se han hecho muy populares desde el auténtico éxito viral del famoso Bendgate del iPhone 6. El primer canal de YouTube en mostrar al mundo lo “relativamente” sencillo que resultaba doblar un iPhone 6 enseñó meses más tarde el nuevo equipo que había podido comprarse para trabajar, por lo que demuestra que estas pruebas son increíblemente rentables para sus autores.

Como enseñan desde Gizmodo, la opinión de los usuarios acerca de este tipo de prácticas se encuentra dividida, pues mientras que unos lo ven como un simple y mero entretenimiento que no hace ningún daño más allá del bolsillo de su responsable, otros lo desaprueban profundamente por no ofrecer ningún valor añadido y ser en cierta manera una falta de respeto para aquellos a los que les cuesta un gran trabajo y tiempo poder costarse productos como este.

¿Cuál es vuestra posición al respecto?