Compartir

Tras varios días probando el iPhone X aquí tenéis nuestro completo análisis del dispositivo que marcará el futuro de Apple

Hace 10 años Apple sorprendía al mundo con un dispositivo adelantado a su época. Las intenciones este año eran las mismas, aunque no ha llegado a tanto. Si Apple hubiera lanzado el iPhone X hace justamente un año, la cosa habría sido diferente. Pero en la actualidad tenemos numerosos dispositivos “todo pantalla”. Aun así, el iPhone X enamora en cuanto lo tienes en la mano.

Tres años de continuismo en el diseño dan una gran ventaja al iPhone X al compararlo con el iPhone 8. Sí, por dentro son iguales, pero por fuera pertenecen a dos épocas distintas. El futuro del iPhone y de iOS pasa por el nuevo modelo, sin botón de inicio y controlado por gestos.

Diseño: “casi” todo pantalla

Es lo que más llama la atención del nuevo iPhone X. Su pantalla que ocupa casi todo el frontal excepto una muesca en la parte superior. Habrá quien la odiará y a quien le guste. Sea como sea te acostumbras a ella en cuanto empiezas a utilizar el teléfono.

Apple podría haber optado por otras soluciones. Como dejar esa parte superior sin pantalla. El problema de estas soluciones es que sería como “copiar a la competencia”. Otros fabricantes como Samsung o LG dejan esa parte superior sin pantalla. Lo cual hace que el “notch” o muesca del iPhone X sea único, veremos durante cuanto tiempo. Algo que da personalidad al dispositivo de Apple.

iOS siempre ha contado con una barra superior en la que se sitúan el reloj, los indicadores de cobertura, WiFi y Batería y algunos otros servicios. En el iPhone X se sitúan en los laterales de la muesca y nos dan una mayor superficie que si esa zona fuera negra y estuvieran debajo.

Gracias a este diseño, el iPhone X por fin deja atrás esos grandes marcos que nos acompañan desde el año 2014 cuando Apple presentó el iPhone 6. Así el iPhone X consigue un ratio de aprovechamiento del frontal altísimo.

En cuanto al resto del diseño, el acabado en cristal por ambas partes del dispositivo hace que se sienta muy continuo. Los cristales se funden perfectamente con el marco. Prácticamente parece un dispositivo entero de cristal. Las sensaciones en la mano son muy satisfactorias. Aunque siempre tenemos en la cabeza esa sensación de fragilidad. Por mucho que Apple prometa que es el cristal más duro jamás puesto en un smartphone.

Esto no es nuevo, nos recuerda a uno de los iPhone más bonitos que, en mi opinión, ha fabricado Apple. El iPhone 4. Fue el primer modelo realmente superventas de Apple. Y además con un diseño impecable en cristal. El iPhone X toma prestados esos materiales, pero mejorando el diseño redondeando los bordes.

Pantalla: Super Retina

La pantalla del iPhone X es la principal protagonista. Displaymate la califica como la mejor que han probado y no mienten. La tecnología OLED es el futuro y Apple apuesta por ella. Sin ser un experto en la materia, la pantalla del iPhone X es la mejor que yo he visto y probado.

Comenzando por los datos técnicos, el iPhone X cuenta con un panel OLED de 5,8″ con ratio 19.5:9 y resolución Super Retina HD (2436 x 1125 píxeles). Esto nos da la mayor densidad de píxeles jamás vista en un iPhone: 458 ppp. Hay teléfonos con mejores densidades, pero yo soy incapaz de ver los píxeles por mucho que me acerque.

La pantalla se comporta perfectamente tanto en interiores como en exteriores. Y cuenta con una fidelidad de color prácticamente idéntica a la realidad. No veremos colores mega-saturados. Además llega con la tecnología True Tone que estrenó el iPad Pro y que hace que ya no vuelvas a ver una pantalla igual. La temperatura de la pantalla se adapta al tipo de luz ambiente. Por lo que cambiará si la luz es blanca o anaranjada.

Los negros son puros gracias a la tecnología OLED, algo de lo que te das cuenta nada más utilizar el iPhone X. En cuanto al los ángulos de visión, son realmente buenos. Nada de azulados en cuanto giras un poco la pantalla. Como siempre, las pantallas de los iPhone se sitúan en lo más alto en cuanto a calidad.

Cámaras

La cámara ha supuesto un gran cambio para mí viniendo del iPhone 7 normal. Es mi primer contacto con la doble lente y la verdad es que nos permite realizar fotos diferentes. A los que les guste jugar con la fotografía será algo que valoren mucho. El iPhone X cuenta con dos sensores de 12 megapíxeles de mayor tamaño que los de sus antecesores, con aperturas máximas de f/1.8 para el gran angular y f/2.4 para el teleobjetivo.

La cámara se comporta muy bien en todas las situaciones. Estamos llegando a unos niveles muy altos en los smartphones actuales. Por supuesto habrá cosas que mejorar, pero el resultado ha sido muy satisfactorio. Sobretodo con unas fotos que respetan mucho los colores reales sin saturarlos para que parezcan mejoras.

Las novedades llegan con los nuevos efectos del modo retrato y la posibilidad acceder también a este modo con la cámara delantera. Ideal para selfies. Tenemos varios toques de luz que nos permitirán diferentes retratos. Una opción que Apple sigue explorando y que podría traer novedades en futuras actualizaciones.

Face ID: tu contraseña es tu cara

El diseño y la pantalla están directamente condicionados por el nuevo sistema de cámaras TrueDepth que hace posible Face ID. Apple ha conseguido incluir en un espacio muy pequeño una cámara de infrarrojos, un iluminador IR, un proyector de puntos, la cámara delantera, el altavoz y el sensor de luminosidad. Todo ello para implementar un nuevo sistema de identificación.

Apple ha dejado atrás un sistema tan bueno como Touch ID. Por lo que el nuevo debería ser mejor. Y en casi todos los aspectos cotidianos los consigue.

Al la hora de usarlo, Face ID y Touch ID prácticamente son igual de rápidos. Es verdad que con Touch ID puedes desbloquear antes porque mientras sacas el dispositivo del bolsillo vas pulsando el botón. Ahora debes de esperar a que el iPhone esté frente a ti. Pero aun así, el desbloqueo es casi inmediato. Coges el iPhone, deslizas hacia arriba y ya estás dentro.

Face ID te reconoce perfectamente aunque estés tumbado en la cama sin luz, en la calle o sentado en un bar. Puedes llevar una capucha, gafas de sol o de ver, una bufanda, Face ID te reconocerá. Incluso aunque te cortes el pelo, algo que yo mismo he probado esta semana. En el día a día implica algunas mejoras.

Por ejemplo el nuevo sistema de notificaciones de Apple. En el iPhone X el contenido de las notificaciones está oculto si no miras al dispositivo. Otro ejemplo es que el iPhone X sabe cuando lo estás mirando, y no bajará el brillo ni bloqueará el iPhone cuando lo estés usando. Face ID también mejora a Touch ID en algunas circunstancias algo especiales. Por ejemplo llevando guantes, algo bastante común ahora que se acerca el invierno.

Otra mejora es cuando tus manos se han mojado. A mi después de salir de la ducha, Touch ID no me reconocía nunca la huella. Face ID soluciona este pequeño problema. Aun así, Face ID no es perfecto. Sobre todo si somos de los que dejamos el iPhone encima de la mesa. Para desbloquear el iPhone deberemos inclinarlo para que nos vea o mover la cabeza. Puede resultar algo incómodo, aunque haber situado Touch ID en la parte trasera también nos obligaría a inclinar el iPhone.

En general Face ID me ha convencido y me he acostumbrado de forma muy rápida. Yo era de los escépticos cuando los rumores indicaban el adiós del Touch ID. Pero tras estos días de uso no lo he echado de menos. Punto para Apple.

Gestos de iOS 11

Uno de los grandes cambios en el iPhone X es la forma de usarlo. Por experiencia, después de tres años con los mismos diseños, al cambiar de iPhone apenas notabas que estabas cambiando de terminal. Con el iPhone X lo notas y no solo por la pantalla, si no por la forma de manejarlo.

El iPhone X se deshace de uno de los emblemas de iOS: el botón Home. Hasta ahora imprescindible para manejar cualquier dispositivo móvil de Apple. Su ausencia no ralentiza para nada la experiencia de usuario, la mejora. Sustituirlo por gestos es una de las cosas que más me ha gustado del iPhone X y por las que no echaré de menos el botón de inicio.

Apple lo ha diseñado todo perfectamente y en apenas un día de uso le pillas el truco. Deslizar hacia arriba para salir, si haces una “L” invertida vas directo a la multitarea, deslizando hacia los lados cambias entre aplicaciones. Te acostumbras tanto que ahora al coger un iPhone antiguo tiendes a deslizar hacia arriba en vez de pulsar el botón.

Opinión sobre el iPhone X

El iPhone X es el futuro de Apple y así es como se siente en la mano. Tras unos minutos usándolo sentí como mi iPhone 7 se convertía en algo antiguo, desfasado, del pasado. Ahora tras una semana esos sentimientos solo han aumentado. El año pasado no os aconsejé el cambio del iPhone 6s al 7, a no ser que optarais por la opción Plus. Este año no hay duda, el cambio es muy notorio.

El principal problema es el precio. Yo estoy acostumbrado a cambiar cada año. Vendiendo el anterior y por unos 200-250 euros actualizaba al nuevo modelo. Este año no. Aun vendiendo el anterior el desembolso es muy alto. De modo que este año lo he adquirido a plazos.

Curioso es que tras todas estas novedades, con lo que se queda la gente es con los Animoji. Me ha sucedido al enseñarle el dispositivo a mis amigos. Te dicen “si si muy chulo pero donde están los emojis animados”. Para mi es algo que casi había pasado desapercibido. Pero el mundo es así